¿O qué tal una uva congelada? ¡Un bocado fácil que puedes tomar casi como postre! Seguido de uvas congeladas para un snack dulce y sin culpa. Congelar uvas es muy sencillo y un refrigerio divertido que toda la familia disfrutará. Lee más sobre cómo congelar uvas y ejemplos de por qué hacen un snack tan perfecto.
Estamos cansados de tener solo postres dulces e insaludables todo el día todos los días... A veces, parece que como civilización lo único que podemos inventar son barras de caramelo y galletas con azúcar. ¡Aquí vienen las uvas congeladas para salvarnos! trozos de uvas congeladas, en lugar de un dulce lleno de azúcar. Son dulces, están frescas y puedes comerlas sin sentirte culpable por lo que acabas de consumir. Además, las uvas están llenas de vitaminas y antioxidantes que te ayudan a mantener tu cuerpo saludable. Comerte algunas uvas congeladas te hará sentir delicioso y saludable al mismo tiempo.

Congelar uvas es literalmente lo más fácil y divertido. Paso 1: Lávalas bien para que estén limpias y enjuágalas completamente. Luego sécalas con toallas de papel. Colócalas en una sola capa sobre una bandeja para hornear para que no se peguen entre sí. Pon la bandeja en el congelador durante unas horas hasta que queden congeladas sólidamente. Luego simplemente colócalas cuidadosamente en una bolsa para congelador o recipiente. Ahora tienes bolsas de uvas congeladas para disfrutar cuando quieras.

¿Necesitas un bocadillo delicioso para ver tu película favorita? Las uvas congeladas son fáciles de agarrar y no terminarás derramándolas por toda tu sala de estar. Las uvas congeladas son mucho menos propensas a dejarte en un estado de coma alimenticio que una taza entera de palomitas. Estas son una merienda ligera y saludable que definitivamente te mantendrá en éxtasis mientras ves tu película. Esa noche puedes saborear el dulce sabor de algunas uvas congeladas mientras ves esa película y te relajas.

Lo mejor de las uvas congeladas es que son muy fáciles de llevar contigo y consumir mientras vas a algún lugar. Colócalas en tu lonchera para disfrutar de un delicioso y refrescante postre durante la escuela. Son ideales para una merienda o para llevar en viajes largos con la familia. No tengo problemas con los bocadillos que puedes llevar y poner directamente en la lonchera: las uvas congeladas son una buena opción cuando la vida está demasiado loca como para organizar algo. Estos albóndigas de pastel de manzana son perfectas tanto para comer fuera como en casa, y tienen un sabor increíble.